viernes, 15 de enero de 2010

¿Mamas tuberosas? ¿Hay solución?


Muchas pacientes acuden al centro médico Teknon preguntando sobre las mamas tuberosas. Las mamas tuberosas se producen cuando durante el crecimiento de la mama hay una falta en el desarrollo fundamentalmente del polo inferior dando a la mama forma de cono. Es una malformación que afecta a las mujeres en su etapa adolescente causando graves trastornos psicológicos cuando una de las mamas o ambas, presenta un elevado grado de deformidad ya que puede afectar la estabilidad emocional de las mujeres afectadas.

Otras características que suelen acompañar a este tipo de mamas es una areola grande por la cual la mama tiende a herniarse. Suele haber una asimetría evidente y la posición del surco submamario suele estar elevada.

Resumiendo el problema, estamos ante la alteración de las dimensiones verticales y horizontales de la mama por su falta de desarrollo durante su fase de crecimiento en la pubertad de la paciente y la hipertrofia de la areola.

Pero, ¿hay solución? Digamos que el tratamiento de unas mamas tuberosas la debe realizar un cirujano plástico cualificado y con experiencia en este tipo de deformidades pues requiere de unas técnicas variadas y muy diferentes de las habituales para un aumento de pecho típico, una mala intervención puede ocasionar no la solución al problema, sino el aumento de la deformidad.

El tratamiento quirúrgico a emplear dependerá de la deformidad de la mama y puede incluir varios procedimientos como la remodelación glandular, es decir la modificación previa de la glándula mediante la redistribución quirúrgica de la misma y la eliminación del tejido areolar excedente, así como la mamoplastia de aumento mediante la colocación de unos implantes mamarios a través de incisión alrededor de las areolas. Si la areola tiene un tamaño excesivo, podrá ser corregida con la misma incisión.

Evidentemente este procedimiento debe realizarse en un quirófano, bajo anestesia general, permaneciendo el paciente dormido durante la operación que puede durar cerca de los 90 minutos. A los pocos días de la intervención la paciente puede reincorporarse a su actividad profesional y realizar una vida normal salvo actividades de elevado ejercicio físico las primeras semanas.

La corrección de las mamas tuberosas representa un reto muy importante para el cirujano plástico debido a la dificultad de las técnicas y una intervención desacertada sólo consigue acentuar la deformidad en lugar de corregirla.