jueves, 13 de octubre de 2011

Reconstrucción Mamaria Post-Cáncer

No es la primera vez que hablamos en nuestro blog sobre la reconstrucción mamaria. Tampoco es la primera vez que leemos testimonios de personas que nos cuentan sus vivencias personales. Pero esta vez es diferente.
En los próximos posts conoceremos historias de mujeres que salieron adelante y superaron la enfermedad. Desde el diagnóstico y la reconstrucción mamaria hasta el día de hoy.

“Se te viene el mundo encima”
“En un primer momento no te lo puedes creer”
“La verdad es que sentí mucho miedo”
“Sentimiento desgarrador y profunda tristeza”
"Impotencia"
"No creía que me estuviera pasando a mi"

Después de esta noticia, llega una segunda. Deberán someterse a una mastectomía. Una vez se les comunica la necesidad de realizar la extirpación, se plantea la reconstrucción mamaria inmediata (si es posible).

En muchos casos, las mujeres que recibieron la Reconstrucción Mamaria Inmediata (RMI) agradecen que fuera así, de esta manera se amortiguan las posibles secuelas psíquicas que se originan ante la espera de la futura reconstrucción mamaria.

“Si, fue una Reconstrucción inmediata y creo que gracias a ello mi vida cambió a mejor. La idea de no tener pecho me hacia sentirme inferior”
“Por supuesto que es mejor una RMI, es lo que cualquier enferma de este tipo demandaría”
“Considero que todas las mujeres que se encuentren en mi mismo caso, deberían tener el mismo privilegio que tuve yo”
“Creo que es mejor una RMI. No tienes que pasar por el trauma de verte sin pecho y eso es positivo”

Después del duro camino recorrido por todas estas mujeres llega un día de consulta en el que las pacientes, se despojan sonrientes de su sujetador, con la plena satisfacción de tener su mama reconstruida.

2 comments:

omimua dijo...

Artículo bastante conmovedor, por suerte la cirugía estética está en ese punto de desarrollo en el que cualquiera puede aspirar a ser paciente.

Janis dijo...

Un enfoque muy acertado.
No hace mucho leí en un blog que vivimos en un mundo capaz de atrasar los avances científicos sanitarios más importantes por culpa de su escasa rentabilidad.
El premio Nobel de Medicina, Richard J. Roberts, declaró en una entrevista que los fármacos que curan no son rentables, que no son desarrollados por las grandes farmacéuticas porque lo que interesa es cronificar la enfermedad. Cuando se habla del cáncer, insinuar que existe un tratamiento eficaz, que podría conocerse el remedio para impedir su desarrollo, que hay otras terapias más eficientes y económicas que la convencional, es casi un pecado. El argumento siempre es el mismo, la cuestión es saber si se dice la verdad o si se omite información que podría revolucionar la situación sanitaria actual. Con este panorama, los médicos hacen todo lo que pueden porque tampoco se les deja hacer mucho más. Decía al principio que me parecía un tema muy acertado, entre varias razones porque la cirugía plástica ha sido y sigue siendo tildada de ser una profesión frívola que comercializa con la baja autoestima de las personas. Por este motivo, fundamentalmente, me parece interesante que desde aquí se contemple también su lado más humano y real. La cirugía plástica no es sólo una “cirugía de capricho”, sino de necesidad vital para la supervivencia emocional de las personas -mujeres, en este caso- con una enfermedad de tan difícil pronóstico y duro recorrido.
Felicidades a todos los que hacéis el blog.